Cómo aprendí a aceptar el dolor en mi viaje de sanación

Se sintió magnético cuando la abracé por primera vez. Ambos habíamos perdido el aliento y nuestras vidas comprometidas, pero con la ayuda de la intervención divina y un personal médico muy talentoso, tocamos piel con piel y sincronizamos nuestra respiración.

¿Conoces la sensación de conocer a alguien por primera vez, pero es como si se conocieran desde siempre? Sentí la riqueza de ese sentimiento al conocer a mi segunda niña.

Prometo que no lo estoy idealizando y sabía lo extraño que era todo esto en los momentos en que estaba sucediendo. Quizás se debió a nuestra experiencia cercana a la muerte, pero me inclino a pensar que nuestras almas han sido amigas durante toda la vida.

Vivimos juntos en pura felicidad durante el corto tiempo que estuvo en este planeta.

Un día me desperté sin respirar y me di cuenta del significado del vislumbre que el universo me había mostrado previamente el día de su nacimiento. Mi esposo me despertó presa del pánico; Llamamos a los paramédicos y vimos cómo los mejores médicos y enfermeras de San Francisco intentaban recuperarla. «Lo siento, pero ha dejado esta vida».

El dolor es algo gracioso. No puedes forzarlo y no puedes apresurarlo. Es un proceso de aceptar que alguien ha muerto o nos ha dejado de alguna manera y aprender a vivir sin ellos. Es como un agujero gigante donde alguna vez vivió el amor por esa persona o el ser, y ahora no hay un lugar físico al que dirigir ese amor.

Se necesita tiempo para aprender a aceptar el dolor y dejarlo ir porque estamos muy apegados a nuestros seres queridos, pero en algún momento, tenemos que dejarlos ir también, no solo físicamente sino mentalmente. Hay tantas etapas de duelo y nunca son lineales: negación, ira, negociación, depresión, pero finalmente aceptación; aquí es donde me encuentro hoy.

Leer también  Cuándo dejar de analizar todo y seguir tu instinto

Aprender a aceptar el dolor requiere mucho trabajo del ego y entrega. Inicialmente me culpé a mí mismo; Regateé con el universo para traerla de vuelta, viví sin creer que ella se había ido y me desvincé de mi comunidad para mantenerme a salvo.

Estaba cayendo en un pozo de depresión sin fondo, y me di cuenta de que tenía que hacer algo al respecto. Comencé a mirar activamente mi dolor a los ojos leyendo libros, sentándome con mis sentimientos, hablando con un terapeuta, recibiendo masajes, Reiki y llamando a curanderos espirituales.

Esta receta para la curación realmente me ayudó, y esto es lo que aprendí:

  • Está bien estar enojado. Es humano, natural y completamente aceptable.
  • No estoy solo en este dolor. Muchas personas han pasado por lo que yo estoy pasando en este momento, por lo que puedo superar los tiempos oscuros, pero solo si primero aprendo cómo soltar mi ego con aceptación.
  • Hay muchas etapas del duelo: negación, enfado, regateo, depresión … pero en algún momento, finalmente podemos aceptar que nuestro ser querido ha fallecido, que ya no está aquí con nosotros física o espiritualmente (aunque siempre vivirá dentro nuestros corazones).
  • El dolor es parte de la vida y, como espíritus que tienen una experiencia humana, viene con el paquete.
  • Cada ser tiene su viaje, y la forma en que entran y salen de este mundo está fuera de nuestro control.
  • Aceptar el amor y el cuidado es fundamental para nuestro viaje de sanación.
  • Nuestras emociones son herramientas poderosas a las que podemos recurrir para un crecimiento profundo.

Lidiar con sus emociones

Aprender a lidiar con tus emociones requiere tiempo y paciencia porque hay muchas variables. La lección más importante que he aprendido en este proceso es que soy digno de todo el amor y el apoyo que tengo a mi disposición. Si bien puede ser difícil, permitirnos procesar el dolor dando a nuestras emociones el asiento delantero también puede ser útil. Permítete sentirlo completamente.

Leer también  Cómo reflexionar en tus diarios

Mi forma favorita de procesar mis emociones es dejarme llorar. Lloré hasta que ya no pude llorar más, y cada vez que siento ganas de llorar, lo agradezco. Nuestros cuerpos son tan buenos para saber lo que necesitamos, y dejarlos navegar cuando nuestra mente está perdida nos cambia la vida.

Si tiene problemas para liberar su dolor llorando, llevar un diario también puede ser beneficioso. Siéntese en una habitación tranquila y deje que todo lo que se le ocurra se derrame en el papel sin juzgarlo. El proceso de escribir nuestros pensamientos puede ser una forma de liberar las emociones negativas y las presiones que hemos estado cargando.

Lo primero que tuve que dejar de lado fue la idea de que mi felicidad dependía de algo fuera de mí. Perder a mi hija me ha hecho darme cuenta de cómo amarme a mí misma como soy en este momento por completo. El duelo no se vuelve más fácil de repente, y el dolor de perder a un ser querido nunca desaparece, pero aceptar que todo esto es parte del viaje de la vida de alguna manera lo hace más agradable.

Viene en oleadas, como suele decirse, y unos días son más fáciles que otros. Espero que este artículo te haya ayudado y te deseo lo mejor en tu viaje de sanación.

Advertismentspot_img

8 ideas de desafíos personales para un mejor crecimiento personal

Ya sea que esté preparado para un desafío de cinco días o 30 días completos, a veces debemos comprometernos con un desafío para...

La rutina matutina de un entrenador de vida y un hipnoterapeuta

Amanda Bybel es una practicante y entrenadora de PNL certificada por maestría, una entrenadora de vida y éxito certificada por una maestra, así...

Cómo equilibrar ser un introvertido apasionado

Entonces te identificas como introvertido y multipasionado. Puede ser absolutamente agotador y probablemente no tenga idea de cómo equilibrar ambos. Te siento. Puede...